El día de San Valentín en Hogwarts era mágico, pero para Katy, el amor significaba un pequeño desastre. Desesperada por conquistar a Lucas, un valiente de Gryffindor, decidió preparar una poción de amortencia. Atraída por una brillante hoja de muérdago, decidió incluirla. Sin embargo, la dejó hervir demasiado y el resultado fue una explosión de pompas rosas que, en vez de enamorar, llenó la sala común de confeti encantado. Lucas, riendo entre risas y estornudos de corazones flotantes, se acercó: "¿Necesitas ayuda con tu próximo experimento?" En ese momento, Katy supo que, tal vez, la verdadera magia estaba en la risa compartida.
All Rights Reserved