
Wednesday Addams, heredera directa al trono de Inglaterra, nunca fue el modelo de conducta que la corona necesitaba. Inteligente, brillante y peligrosamente indiferente a las normas, terminó involucrada en una pelea en su antigua escuela. El incidente no solo le costó la expulsión. Se convirtió en noticia nacional. Los titulares hablaron de "la princesa problemática". La opinión pública se dividió. Y el enojo de su madre, la reina Morticia, fue inmediato. Sin darle opción a protestar, Morticia tomó una decisión tajante: Wednesday sería enviada a Nevermore Academy, una escuela privada, prestigiosa y absurdamente costosa, conocido por formar a la élite del país y cuidar su impecable reputación. Un lugar perfecto para limpiar su imagen. Desde su llegada, Wednesday fue tratada como un símbolo. Reverencias discretas. Sonrisas falsas. Profesores demasiado atentos. Estudiantes intentando impresionarla. Lo odiaba. Odiaba que la miraran como si fuera una estatua. Odiaba que su madre decidiera por ella. Odiaba no tener control. Pero el segundo día, algo cambió. En uno de los largos pasillos de piedra, chocó con alguien. - ¿No sabes caminar?- dijo una voz femenina, molesta. Wednesday alzó la mirada. Cabello rubio, ojos brillantes, expresión irritada. - Ah... eres tú. La princesita. Con razón. La rubia rodó los ojos y se fue sin hacer reverencia. Sin disculparse. Sin sonreír. Sin tratarla como si fuera intocable. Y por alguna razón que Wednesday no entendió -ni quiso analizar- le gustó. Por primera vez desde que había llegado, alguien no vio una corona. Solo la vio a ella. Y eso... fue infinitamente más peligroso que cualquier escándalo.Todos los derechos reservados
1 parte