La primera vez que Nico se presentó en su casa, Eli no tenía idea de cómo reaccionar. La segunda, la visita ya le resultó inesperada pero menos desconcertante. Para la cuarta, Eli casi aguardaba el sonido del timbre, y en la quinta comprendió que, en el fondo, quería volver a verla. Sin embargo, no fue hasta su octava salida juntas cuando finalmente se animó a cuestionárselo: qué había llevado a Nico a acercarse tanto, por qué ponía tanto empeño en proponer planes... y por qué ella misma empezaba a desear que esos encuentros no se acabaran nunca.
Seluruh Hak Cipta Dilindungi Undang-Undang