Querido Desconocido:

Querido Desconocido:

  • WpView
    Reads 13
  • WpVote
    Votes 1
  • WpPart
    Parts 3
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Fri, Feb 20, 2026
6 de febrero, 2015 Lugar, sin importancia Querido Desconocido: No sabía cómo empezar esta carta pero necesitaba hacerlo. Alma y Elías se conocieron entre café y palabras que parecían casuales. Lo que comenzó como una conversación inocente terminó convirtiéndose en una historia escrita en papel, pero nunca entregada. Dos mundos distintos intentan sostener un amor que no encaja en los márgenes de la realidad. Porque a veces amar no es suficiente.Y a veces el mayor acto de amor es dejar ir. Por eso, tengo la responsabilidad de mostrarles sus cartas, su historia. Lean con cariño. Besos, Ashlie Z. Averoff
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Fast love
  • Lazos de sangre || Byler
  • 𝘚𝘦 𝘧𝘶���𝘦, 𝘷𝘰𝘭𝘷𝘪ó
  • La cuestionable forma de perder el amor
  • Luz en la oscuridad / Freenbecky G!p
  • 𝘽𝙚𝙚𝙧 𝙖𝙣𝙙 𝙤𝙧𝙖𝙣𝙜𝙚 𝙟𝙪𝙞𝙘𝙚 | 𝙍𝙤𝙧𝙤𝙣𝙤𝙖 𝙕𝙤𝙧𝙤
  • La criada
  • {}LA FUERZA DEL DESTINO{}  {}KOOKMIN{}
  • ¿KOOKIE OPPA? [ kookv ]
  • Perfecto odio
Fast love

París no suena igual desde que él llegó. Los motores rugen como bestias enjauladas bajo la lluvia, rompiendo la calma de la ciudad más romántica del mundo. El asfalto quema. Las luces de neón se reflejan en los charcos, y los paparazzi hacen guardia como lobos hambrientos frente a cada hotel de lujo, cada bar escondido, cada sombra que podría ser él. Jeon Jungkook. Campeón de automovilismo, arrogante, temido, hermoso en la forma en que lo son las tormentas eléctricas. Kim Taehyung. Modelo codiciado en las pasarelas más exclusivas de Europa, rostro de campañas millonarias, elegante, intocable, y una belleza que no pedía atención, la exigía. No deberían haberse conocido. Y sin embargo, el universo decidió que se miraran. Solo una mirada. Un segundo. Un latido más rápido. Y desde entonces, nada volvió a frenar.

More details
WpActionLinkContent Guidelines