No elegí este matrimonio. Lo acepté. Unir el apellido Uchiha con el Hyūga fue una decisión estratégica, no emocional. En la universidad todos ven lo que esperan ver: disciplina, control, una pareja perfecta que cumple con su papel sin fisuras.
Yo sé cumplir.
Sé mantener la compostura. Sé sostener promesas que no nacieron del deseo. A mi lado, Hinata representa equilibrio... y distancia.
Pero incluso el deber tiene límites.
Y la vida tiene una forma cruel de alterar lo que parece inquebrantable.
Cumplir nunca fue el problema.
Lo difícil será enfrentar lo que empiece a sentir.
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