El Beso Maldito (ONC-2026)

El Beso Maldito (ONC-2026)

  • WpView
    Reads 15
  • WpVote
    Votes 0
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Mon, Feb 16, 2026
WpInfo
Fiction
Romance
Vendida como esclava y marcada con un número imborrable, Khalida es llevada al castillo del Conde Vlad de Valaquia, un heredero que regresa de la guerra con fama de monstruo... y una oscura maldición que amenaza con destruir su linaje. Mientras aprende a sobrevivir en una tierra que no es la suya, Khalida comienza a cuidar al pequeño hijo del Conde, el único que parece encontrar paz en su presencia. Pero el título de Vlad peligra, y la única forma de conservarlo es mediante un matrimonio. Khalida es la solución más conveniente. Lo que comienza como una unión estratégica pronto se convierte en un vínculo peligroso, donde la libertad, el poder y la maldición del Conde podrían sellar su destino para siempre.
All Rights Reserved
#301
romancehistorico
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Fast love
  • 𝘚𝘦 𝘧𝘶𝘦, 𝘷𝘰𝘭𝘷𝘪ó
  • Luz en la oscuridad / Freenbecky G!p
  • La criada
  • 𝘽𝙚𝙚𝙧 𝙖𝙣𝙙 𝙤𝙧𝙖𝙣𝙜𝙚 𝙟𝙪𝙞𝙘𝙚 | 𝙍𝙤𝙧𝙤𝙣𝙤𝙖 𝙕𝙤𝙧𝙤
  • La cuestionable forma de perder el amor
  • Lazos de sangre || Byler
  • Perfecto odio
Fast love

París no suena igual desde que él llegó. Los motores rugen como bestias enjauladas bajo la lluvia, rompiendo la calma de la ciudad más romántica del mundo. El asfalto quema. Las luces de neón se reflejan en los charcos, y los paparazzi hacen guardia como lobos hambrientos frente a cada hotel de lujo, cada bar escondido, cada sombra que podría ser él. Jeon Jungkook. Campeón de automovilismo, arrogante, temido, hermoso en la forma en que lo son las tormentas eléctricas. Kim Taehyung. Modelo codiciado en las pasarelas más exclusivas de Europa, rostro de campañas millonarias, elegante, intocable, y una belleza que no pedía atención, la exigía. No deberían haberse conocido. Y sin embargo, el universo decidió que se miraran. Solo una mirada. Un segundo. Un latido más rápido. Y desde entonces, nada volvió a frenar.

More details
WpActionLinkContent Guidelines