
No fuimos pareja. Ni siquiera lo intentamos. Solo hablamos el tiempo suficiente para que mi rutina aprendiera su nombre. Ahora su chat sigue ahí, y yo sigo escribiendo cosas que no voy a enviar. Esta no es una historia de amor. Es la historia de cuando te acostumbras a alguien que nunca prometió quedarse. --- No es exactamente un diario. Pero tampoco es del todo ficción. Solo cambié el orden de las cosas para poder entenderlas.All Rights Reserved