El favorito del rey
Steve Rogers, alfa y rey de la nación desde hacía más de tres años, cargaba con un peso que la corona no podía aliviar. La corte susurraba constantemente a sus espaldas, recordándole su deber: un heredero, un consorte, alguien digno de permanecer a su lado en el trono. Sin embargo, nadie había logrado captar su atención... ni mucho menos su corazón.
Anthony Stark, omega, hijo de Maria y Howard Stark -los duques más influyentes del reino-, era todo lo que la nobleza esperaba... y todo lo que él rechazaba. Heredero de un título que no deseaba, Tony evitaba a toda costa la vida en la realeza. Nunca había sido presentado formalmente ante la sociedad, prefiriendo perderse entre pueblos lejanos, mercados humildes y talleres improvisados, donde adquiría herramientas y materiales para sus inventos. Allí, lejos de los lujos, nadie sabía quién era en realidad.
Steve anhelaba encontrar a alguien con quien compartir más que la corona: su reino, sus cargas... y, quizás, su corazón.
Tony solo quería paz. Su laboratorio. Su libertad. Vivir sin tener que rendirle cuentas a nadie.
Pero el destino ya estaba escrito...
y no aceptaba modificaciones.