𝐀𝐋𝐋 𝐄𝐘𝐄𝐒 𝐎𝐍 𝐌𝐄 (𝐤𝐚𝐠𝐞𝐡𝐢𝐧𝐚)
Shōyō Hinata siempre creyó que Kageyama era solo su rival en la cancha. Intenso, exigente, irritante... pero nada más. Sin embargo, con los años, la admiración que Kageyama sentía por él fue tomando una forma más torcida, más profunda... más imposible de soltar.
Ya no era solo querer superarlo...
Ya no era solo quererlo cerca.
Era necesitarlo.
Kageyama empezó a verlo en todas partes: en los pasillos vacíos, en la sombra que dejaba el atardecer sobre la red de voleibol, incluso cuando cerraba los ojos al dormir. Hinata se convirtió en su obsesión silenciosa, perfecta, inevitable.
Hasta que un día, Hinata...simplemente no pudo seguir saltando, no pudo seguir sus órdenes.
Y cuando pasó... ya era demasiado tarde.
Porque Kageyama no estaba dispuesto a dejarlo ir nunca.
Ni como compañero.
Ni como amigo.
Ni como algo más.
Y en medio de esa tormenta, Hinata empieza a preguntarse algo que jamás habría imaginado:
¿Por qué parte de él también quiere quedarse?