Luke está consumido por una obsesión enfermiza hacia su medio hermano Rowan.
Cada gesto, cada mirada, cada palabra se convierte en objeto de estudio minucioso. Su meta es clara y perturbadora: comprenderlo para seducirlo, poseerlo por completo.
Pero la línea entre deseo y destrucción es frágil.
Un accidente terrible, provocado por su propia obsesión, lo convierte en asesino. Luke espera el rechazo, la condena... y en cambio recibe algo mucho más peligroso: la ayuda incondicional de Rowan. Un apoyo que oculta más de lo que revela y que transforma al medio hermano en su secreto más íntimo y prohibido.
Ese gesto de complicidad enciende aún más el fuego que Luke lleva dentro.
Ahora, entre alucinaciones que susurran culpa, coartadas cada vez más endebles y planes retorcidos para convertirse exactamente en lo que Rowan podría desear, Luke camina al borde del abismo.
Un secreto compartido.
Una mentira que los une.
Un amor fraternal que se pudre hasta convertirse en veneno.
En este thriller psicológico crudo, oscuro y sin concesiones, la culpa se transforma en locura, el deseo en arma letal y la obsesión en un fuego que no se apaga... solo consume.
¿Hasta dónde llegará Luke para que Rowan lo mire de verdad?
Y cuando lo haga... ¿quién quedará en pie para verlo?
Las cosas nunca fueron sencillas para Mila.
Después de que su madre la echara de la casa, lo único que le quedaba era su padre, pero vivía a kilómetros de Argentina.
Él decide pagarle un pasaje de ida a Italia, pero no de vuelta.
Lorenzo siempre supo que su jefe de trabajo tenía una hija, pero nunca pensó que llegaría de esa forma y que se convertiría en su nueva compañera de trabajo.
Si ambos son unas personas perdidas, ¿qué mejor que escaparse juntos a Roma y enseñarle a Mila que el amor no es tan malo como parece?