El arte de la obsesión

El arte de la obsesión

  • WpView
    Reads 36
  • WpVote
    Votes 0
  • WpPart
    Parts 3
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sat, Feb 21, 2026
Kalleb nunca fue el tipo de chico que alguien recordara con facilidad. Prefería el silencio. Prefería el arte. En el lienzo encontraba algo que el mundo real no podía ofrecerle: control. Todo en su vida era predecible. Ordenado. Intacto. Hasta que apareció Elizabeth. No fue un encuentro. No fue una conversación. Fue una presencia. Desde entonces, su rutina cambió, aunque nadie más lo notara. Cada trazo comenzó a parecerse a ella. Cada sombra guardaba algo suyo. Kalleb nunca se acercó... no de la manera en que los demás lo harían. Pero la conocía. O al menos eso creía. Porque hay una diferencia entre amar a alguien... y amar la versión que uno mismo ha construido en silencio. Y cuando la realidad empieza a romper el cuadro perfecto, algunas obsesiones dejan de parecer tan inocentes.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Fast love
  • {}LA FUERZA DEL DESTINO{}  {}KOOKMIN{}
  • Perfecto odio
  • Lazos de sangre || Byler
  • 𝘽𝙚𝙚𝙧 𝙖𝙣𝙙 𝙤𝙧𝙖𝙣𝙜𝙚 𝙟𝙪𝙞𝙘𝙚 | 𝙍𝙤𝙧𝙤𝙣𝙤𝙖 𝙕𝙤𝙧𝙤
  • Luz en la oscuridad / Freenbecky G!p
  • ¿KOOKIE OPPA? [ kookv ]
  • La cuestionable forma de perder el amor
  • La criada
  • 𝘚𝘦 𝘧𝘶𝘦, 𝘷𝘰𝘭𝘷𝘪ó
Fast love

París no suena igual desde que él llegó. Los motores rugen como bestias enjauladas bajo la lluvia, rompiendo la calma de la ciudad más romántica del mundo. El asfalto quema. Las luces de neón se reflejan en los charcos, y los paparazzi hacen guardia como lobos hambrientos frente a cada hotel de lujo, cada bar escondido, cada sombra que podría ser él. Jeon Jungkook. Campeón de automovilismo, arrogante, temido, hermoso en la forma en que lo son las tormentas eléctricas. Kim Taehyung. Modelo codiciado en las pasarelas más exclusivas de Europa, rostro de campañas millonarias, elegante, intocable, y una belleza que no pedía atención, la exigía. No deberían haberse conocido. Y sin embargo, el universo decidió que se miraran. Solo una mirada. Un segundo. Un latido más rápido. Y desde entonces, nada volvió a frenar.

More details
WpActionLinkContent Guidelines