Y de pronto...surgió el amor ❤️
Alfred, dulce y encantador. Inteligente y servicial. La palabra amable puede definirlo perfectamente. Nuestro agradable protagonista puede ser descrito con algunas palabras, y una de ellas, también es belleza.
Alfred Gibson, una persona tan hermosa de una forma visual, pero sobre todo, interior. Su corazón es noble y bondadoso con todos.
¿No es así? Lo es.
Pero lamentablemente, su bondad no puede llegar para todos. En especial, para él. Para ese chico rubio y molesto, que ha hecho qué nuestro brillante protagonista, desarrolle cierto odio en su interior.
Byron Herbert. El simple hecho de mencionar su nombre, produce en Albert odio en sus labios.