En el imperio otomano, la ley sucesoria es letal: el príncipe que alcanza el trono ejecuta a sus hermanos. El sultán Suleiman envejece y sus cinco hijos se preparan para la guerra. En sus harenes, cinco mujeres serán las piezas clave.
Sahika, Sukriye, Nilufer, Zümra y Mihrisah no son simples concubinas. Son estrategas insertadas en la corte de cada príncipe. Su misión: seducir, conspirar y asegurar que su señor sea el único con vida. Detrás de los biombos de marfil, susurros que valen más que la sangre. Caricias que sellan alianzas. Besos que deciden ejecuciones.
El premio para la vencedora es total: poder y tranquilidad junto al nuevo sultán. El castigo para las perdedoras es el Palacio de las Lágrimas, una prisión eterna de la que nadie regresa. Mientras los príncipes luchan por el trono, ellas libran su propia guerra en las sombras.
Pero en el Topkapi nada es lo que parece. El poder, como la luna, tiene fases: a veces ilumina, a veces siega en la oscuridad. Y cuando el lazo de seda aprieta el cuello del perdedor, ellas descubrirán el secreto más oscuro del harén: en este juego, ganar puede ser peor que morir.