LA ÚLTIMA VEZ QUE VUELVO A CONFIAR
A veces el amor no llega como lo soñamos.
A veces duele más de lo que llena.
"Una mirada, un estado de WhatsApp, y mi vida cambió para siempre."
Tenía solo 15 años cuando lo vi por primera vez. Él, con 18, parecía inalcanzable, perfecto... y cruelmente real. Bastó un verano, una tarde, un beso, para que mi corazón se entregara sin condiciones.
Creí que era amor.
Creí que era especial.
Pero fui solo una más. Una historia más en su lista.
Y mientras él seguía con su vida, subiendo memes y riendo, yo me rompía en silencio, llorando en habitaciones donde nadie me oía.
Esta es la historia de una adolescente que se enamoró con todo lo que tenía, y pagó el precio de amar a alguien que nunca pensó quedarse.
No es una historia feliz.
Pero es una historia real.
La suya.
La mía.
Tal vez... también la tuya.