Ariadne, una chica universitaria, que se crió en una familia adinerada, sus padres, famosos empresarios, casi nunca tenían tiempo para ella, nació en el nido de la avaricia, el orgullo y el egocentrismo, de allí fue creciendo poco a poco su rencor hacia sus padres, principalmente a su madre. Al cumplir la mayoría de edad decidió inscribirse en una de las universidades más caras mundialmente, para estudiar la carrera de psicología clínica, pero ella fue como una liberación, una puerta de escape hacia un futuro realmente suyo. En cambio Asmodeus, 4 años mayor a ella, era un chico de economía inestable, sus padres sufrieron un accidente cuando él era apenas un niño por lo cual no tiene casi recuerdos de ellos, fue enviado un orfanato y seguidamente adoptado años después por una familia de clase media, joven tuvo que empezar a trabajar en un café, bastante conocido la ciudad y que lo ayudaba a él y a su familia de manera estable, aunque no fueran sus padres de sangre, para él fueron los mejores que pudo la vida ofrecerle, vivió en la calidez de unos brazos que no lo traicionarían. Ariadne lo conoció en la preparatoria, misma clase, mismos compañeros, pero dos polos opuestos, no hablaban, pero ella sentía que algo en ese chico no era normal, como si, quizás y solo quizás, fuera su alma gemela. Y qué casualidad que ambos estudian en la misma universidad, misma aula, mismo destino.