Cenizas de lealtad

Cenizas de lealtad

  • WpView
    Reads 27
  • WpVote
    Votes 4
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Wed, Feb 25, 2026
WpInfo
Fiction
Romance
Me dijeron que el amor era entrega, pero en los brazos de Adrián descubrí que el amor era posesión. Me susurraron que la libertad era un derecho, y por seguir a Gabriel, la convertí en mi condena. Una traición marcada a fuego. Un secreto que late con fuerza en mi interior. Y un hombre que pasó de adorar el suelo que piso a mirarme con el frío desprecio de quien ya me ha enterrado. En medio de una guerra de cárteles donde mi cabeza tiene precio, solo me queda una opción: demostrar que soy mucho más que la cantante de porcelana que todos creen. La lealtad se rompió, las máscaras cayeron y ahora, de entre las cenizas, solo queda la sed de redención... o de venganza.
All Rights Reserved
#117
lujuria
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Fast love
  • Perfecto odio
  • La criada
  • La cuestionable forma de perder el amor
  • ¿KOOKIE OPPA? [ kookv ]
  • Luz en la oscuridad / Freenbecky G!p
  • Lazos de sangre || Byler
  • 𝘽𝙚𝙚𝙧 𝙖𝙣𝙙 𝙤𝙧𝙖𝙣𝙜𝙚 𝙟𝙪𝙞𝙘𝙚 | 𝙍𝙤𝙧𝙤𝙣𝙤𝙖 𝙕𝙤𝙧𝙤
  • 𝘚𝘦 𝘧𝘶𝘦, 𝘷𝘰𝘭𝘷𝘪ó
Fast love

París no suena igual desde que él llegó. Los motores rugen como bestias enjauladas bajo la lluvia, rompiendo la calma de la ciudad más romántica del mundo. El asfalto quema. Las luces de neón se reflejan en los charcos, y los paparazzi hacen guardia como lobos hambrientos frente a cada hotel de lujo, cada bar escondido, cada sombra que podría ser él. Jeon Jungkook. Campeón de automovilismo, arrogante, temido, hermoso en la forma en que lo son las tormentas eléctricas. Kim Taehyung. Modelo codiciado en las pasarelas más exclusivas de Europa, rostro de campañas millonarias, elegante, intocable, y una belleza que no pedía atención, la exigía. No deberían haberse conocido. Y sin embargo, el universo decidió que se miraran. Solo una mirada. Un segundo. Un latido más rápido. Y desde entonces, nada volvió a frenar.

More details
WpActionLinkContent Guidelines