No vine a gustarte

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WpMetadataNoticeÚltima publicación sáb, abr 18, 2026
Catherine González es una entrenadora personal disciplinada, que no cruza límites y que tiene estrictamente prohibido mezclar lo profesional con lo personal. Juan Pablo Villamil es un músico un poco arrogante y un poco provocador, que no soporta que le digan qué hacer. Ella deberá entrenar a la banda a la que él pertenece, para su próxima gira. Pero ninguno de los dos estará cómodo con eso. Desde el principio jurarán odiarse, sin notar que el deseo no entiende de reglas ni restricciones. Porque en el amor y en la guerra todo vale. Y cuando ambas cosas se mezclan, aún más.
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Yo no estaba buscando a nadie. Londres era solo una escala, para convencer a Martin. Él me habló de ella. De su roomie. De "Mad". No le di importancia. Hasta que la vi. Y entonces fue imposible no verla. Era como un incendio caminando. Con esa tristeza mal escondida en la sonrisa y esos ojos que parecían pedirte, sin palabras, que no la dejaras caer. Tenía una vida que había prometido construir en otro lugar, con otra persona. Pero Madelaine... Madelaine era el eco de todo lo que no sabía que me faltaba. Al principio, luché contra lo que sentía. Me repetía que era admiración, empatía, un afecto inofensivo. Pero entonces la escuché reír. La vi morderse el labio para no llorar durante una canción. La vi mirar a otro lado cuando nuestras manos se rozaban demasiado cerca. Y supe que estaba perdido. No era el momento. No era correcto. No era justo para nadie. Pero era real. Había algo en ella que me rompía y me reconstruía al mismo tiempo. Cada día me costaba más mantenerme en el lado seguro. Cada día deseaba quedarme un poco más de lo que debía. Hasta que ya no pude más. Hasta que entendí que el amor no siempre es quedarse. A veces, el amor verdadero es tener el coraje de no destruir a quien amas. La miré una última vez, deseando que supiera cuánto dolía. Y con la voz rota le dije: "Ódiame si tienes que odiarme, pero esto lo hago por los dos." Me fui. No porque no la amara. Sino porque la amaba demasiado para quedarme y rompernos a los dos. No sé si ella lo entendió en ese momento. Solo sé que, de algún modo, en medio de todo el dolor... Sobrevivimos.

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