Fairy Tail: El Dragón Arcano
La vida de Draven, de 21 años, era una escala de grises. Harto de una realidad monótona, su único escape era el anime, pero incluso eso logró decepcionarlo. El final de Fairy Tail fue la gota que colmó el vaso: ¿El Rey Dragón Acnologia, la encarnación del poder absoluto, derrotado por el "poder de la amistad" y un guion conveniente? Absurdo.
"Si hubiera sido yo, no habría perdido."
Ese pensamiento fugaz activó una ventana emergente en su pantalla: [¿QUIERES CAMBIAR EL JUEGO?].
Al aceptar, Draven deja de ser un espectador para convertirse en parte de la historia. Renace 400 años en el pasado, no como un héroe, sino como Draven Nightwyrm, el hijo adoptivo y discípulo del mismísimo Acnologia.
Ahora posee la Magia de Dragon Slayer Arcano: un poder "roto" capaz de devorar cualquier tipo de magia, desde fuego hasta rayos, nutriéndose del caos puro. Sin embargo, su nuevo cuerpo tiene un precio: es solo un niño de tez blanca y apariencia inofensiva (si ignoras los tatuajes tribales y la mirada fría), sufre de mareos en transportes infernales .
Arrastrado a través de la Puerta Eclipse hacia el año X777 junto a Natsu y los demás, Draven tiene un objetivo claro: vivir bajo sus propias reglas y asegurarse de que, esta vez, la historia tenga sentido.
El Rey Dragón ha caído... larga vida al Príncipe Arcano.