El día en que dejaron plantada a Doménica Montero en el altar, algo dentro de ella se quebró sin hacer ruido. No fue solo el vestido blanco esperando respuestas, ni las miradas incómodas, ni el eco de una promesa rota. Fue la certeza de que había perdido lo último que creía seguro.
Sin padres, sin hogar emocional y con el corazón hecho añicos, Doménica tomó una decisión impulsiva pero necesaria: huir. Volver a la hacienda familiar, ese lugar cargado de recuerdos, silencios y fantasmas que nunca terminó de sanar.
Pero no se fue sola.
Madeline Montero, su hermana menor, fue lo único que no dudó. No la dejó caer. No la dejó irse sin compañía. Porque para Doménica, Madeline no es solo su hermana: es su ancla, su familia completa, el último lazo vivo con unos padres que ya no están.
Juntas llegan a la hacienda creyendo que solo encontrarán calma... pero el destino siempre tiene otros planes.
Ahí, entre atardeceres largos y miradas sinceras, Madeline conoce a Pedro. Un chico tierno, de palabras suaves y gestos honestos. De esos que no prometen eternidades, pero se quedan. De esos que llegan sin hacer ruido y cambian todo.
Mientras Doménica intenta reconstruirse desde el dolor, Madeline descubre el amor en su forma más inesperada. Y entre heridas abiertas, nuevas esperanzas y secretos que el pasado aún guarda, ambas hermanas aprenderán que incluso después de perderlo todo, todavía es posible volver a empezar.
Porque a veces, cuando el amor te abandona en el altar... la vida te espera en otro lugar.
Él es un depredador diseñado para matar. Ella es una mujer que se niega a ser una víctima. En un mundo de sombras y secretos antiguos, Maia Altamirano no solo se enamora de un vampiro: ella domestica a la bestia. Descubre una historia donde el amor es más fuerte que la sed, y donde la voluntad de una mujer es lo único que mantiene a un inmortal en la tierra.
Edward Cullen x oc