Taehyung corría desesperado por las calles de Seúl. Junto a él, su maleta de escuela y un montón de pensamientos rondándole la cabeza. Lo único para distraerse: Un chicle que olvidó en una de sus salidas con su madre.
El día se veía sombrío para él, eso nadie lo negaría, pero hoy, justo le caería un rayo de sol a esta flor que poco a poco se estaba marchitando. La vida lo escuchó y decidió darle el primer capítulo de su nueva vida.
"- Es cierto, Taehyung... Tú eres una flor, porque creciste entre burlas, pero floreciste lejos de ellas."
Todos los derechos reservados