The Prince of Death.
¿Te podrías imaginar ser incapaz de tocar a alguien?
¿Cómo te sentirías al saber que, al más mínimo roce de tu piel con otra persona, esta moriría?
Lastimosamente, para el príncipe Bavilo de Secramise esas cuestiones no son preguntas hipotéticas; para él, esa es su realidad. Víctima de una extraña maldición, ha vivido gran parte de su vida portando un toque mortal en el sentido más literal. Fue prácticamente desterrado de su familia, recibiendo únicamente una pequeña mansión que le otorgó su padre, el emperador, con la promesa de que buscaría una cura y regresaría pronto al palacio.
Dicha promesa no fueron más que palabras vacías.
La soledad se convirtió en su única compañera. Nadie quería servirle a alguien que, en un simple accidente, podía convertirse en su verdugo. Era puro instinto de supervivencia. Bavilo lo entendió muy pronto.
Para colmo, ni siquiera podía recurrir al suicidio para escapar de su agonía, ya que otra parte de su maldición le otorgaba una regeneración casi absoluta, veloz hasta lo impensable.
Los demás seres humanos ven la vida como un regalo de Dios, pero para Bavilo era más bien un castigo.
Y, aunque no lo esperaba, las cosas podían cambiar. Bien dicen que después de la tormenta llega la calma...