El Capítulo Qué No Esperaba
Lane Rosewood cree en el amor... pero solo en los libros.
Entre páginas llenas de promesas imposibles, besos perfectos y finales felices, ha construido su propia idea de lo que debería ser sentir. Porque en la vida real, el amor no se ve así. Nunca se ha visto así.
Hasta que aparece Liam Turner.
Alto, tatuado, con una mirada gris que no pide permiso y una forma de hablar que corta más de lo que dice. Liam no cree en el amor, no lo busca y definitivamente no lo necesita.
Vive entre humo, música y silencios... y aún así, parece entender más de Lane de lo que debería.
Lo que empieza como encuentros casuales, miradas incómodas y conversaciones a medias, se convierte en algo que ninguno de los dos sabe nombrar.
No es dulce.
No es perfecto.
No es como en los libros.
Es más intenso.
Más real.
Más peligroso.
Porque cuando dos mundos tan distintos chocan, no solo se atraen... también se rompen.
Y la pregunta no es si se enamorarán.
Es si sobrevivirán a lo que eso significa.