I Wish I Hate You

I Wish I Hate You

  • WpView
    Reads 63
  • WpVote
    Votes 8
  • WpPart
    Parts 5
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sat, Jun 27, 2026
Había mucho ruido. La gente estaba emocionada de ver el final de aquella persona. Debía de estar feliz. Pero no era así. Porque no quería que esto terminara de esa manera. Y lo peor era, que la culpa era toda mía. Este es el comienzo a lo inimaginable. Y el destierro de Damián
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • El Silencio Del Otro
  • Te Amo, Idiota [En edición]
  • El Chico De Rojo
  • Rabia
  • Afraid of falling in love.(Harry Styles)
  • Rasal de la vista de Gemma ...
  • Lo nuestro llegó después
  • TIME / PARTE 2 / DESPUÉS DE TIEMPO
  • TIME / PARTE 1 / ANTES DE TIEMPO
  • ꏂ꒒ ꀷꀤꍏꋪꀤꂦ ꀷꏂ ꒻ꏂꋪꏂꎭꌩ

Me llamo Alex. O eso me dicen. ​La taza de café que tengo en la mano es mía. La compré hace siete años en un viaje a Oporto, lo recuerdo. Tiene un pequeño golpe cerca del borde, una marca de mi propia torpeza. Siete años. Y, sin embargo, cuando la levanto para beber, la porcelana se siente extraña. Demasiado lisa. El golpe ha desaparecido. ​No es que me hayan dado una taza nueva. Es mi taza. Pero no es mi golpe. ​Estos pequeños fallos se han vuelto cotidianos, como pequeños cortocircuitos en la matriz de mi existencia. La camisa que llevo puesta es de un azul más apagado de lo que recordaba. La cerradura de la puerta hace un clic que no es su sonido habitual. Cosas pequeñas, sí, pero el efecto es acumulativo: la certeza de que alguien, o algo, ha estado editando la película de mi vida mientras yo no estaba mirando. ​Laura, mi pareja, me dice que estoy estresado. "Alex, te obsesionas con los detalles," me dice, con esa sonrisa tranquila, demasiado tranquila. Pero su calma solo me dice una cosa: ella sabe de los cambios. Y peor aún, lo aprueba. ​Esta mañana, en la mesa de la cocina, noté una mancha de café en la encimera. Era tenue, casi invisible. La limpié. Cinco minutos después, regresé a buscar mi cartera y la mancha estaba de vuelta, idéntica, en el mismo lugar exacto. ​Me quedé allí, observándola. No fue un accidente. Era un recordatorio. ​Y entonces lo entendí: no estoy loco. No son alucinaciones. "El Otro" ha estado aquí. Ha usado mi cuerpo, ha usado mi espacio. Y Laura y Ben, mis amigos, no son mi apoyo. Son su equipo de limpieza. ​La taza que sostengo es mía, pero la mano que la sostiene, la mano que recuerda el golpe que ya no existe, esa mano... ya no me pertenece del todo. ​El silencio que siento no es la ausencia de ruido; es el silencio de mi propia voz que ha sido silenciada por el guion de otra persona. Y hoy, voy a empezar a encontrar una forma de gritar.

More details
WpActionLinkContent Guidelines