El Legado de los nueve Tronos
Desde que la creación misma se unificó en un solo plano, el mundo jamás volvió a ser simple. Hubo guerras, alianzas, tratados de paz... solo para regresar, una y otra vez, al mismo ciclo de sangre y destrucción. Así fue hasta que, por fin, una paz frágil se asentó sobre el mundo.
Pero esa calma no duró.
Portales hacia mundos muertos comenzaron a abrirse. Lugares sin ley, repletos de ruinas, maldiciones y riquezas olvidadas. Los más fuertes no tardaron en aprovecharlo: aquellos conocidos como cazadores de rango S, guerreros de élite que entran para saquear todo lo que puedan.
Claro que no van solos.
Junto a ellos va la carne de cañón: los cazadores de rango F. Los más débiles. Los descartables. Aquellos que hacen la mayor parte del trabajo... y también los que mueren primero.
Esta es la historia de cómo siete rangos F -y una prostituta