El Dilema del Espionaje: "Corazón contra Deber"
El Vicealmirante Garp, con su risa estruendosa, camina por la cubierta del acorazado arrastrando a un joven y tembloroso Koby. Garp anuncia con orgullo que este muchacho será su nuevo discípulo, alguien que "tiene agallas" a pesar de su apariencia frágil.
En ese momento, la figura de Rumi, la Almirante y nieta de Garp, se recorta contra el sol. Koby queda paralizado, no solo por la imponente presencia de una Almirante, sino por la belleza serena y a la vez letal de la hermana de Luffy. Para él, ella parece una diosa de la justicia; sin embargo, Rumi apenas le dedica una mirada gélida. Su indiferencia es absoluta; para ella, Koby es solo otro recluta más que podría morir mañana, y como espía de Dragon, no puede permitirse sentir apego por nadie en la Marina.
El Poder Oculto de Rumi
Aunque Rumi posee el rango de Almirante y una de las frutas más peligrosas, la Kotodama-Kotodama no Mi (Paramecia de la palabra), se niega a usarla.
Independencia: Ella desprecia depender de un poder externo; prefiere la pureza del Haki y el combate físico que le enseñó su abuelo.
Manifestación: Si ella llegara a pronunciar la palabra "Espada", el aire mismo se fracturaría para materializar una hoja de acero perfecta.
El Riesgo: Usar su fruta la hace sentir vulnerable a la voluntad del Gobierno Mundial, por lo que mantiene su poder bajo un sello de silencio absoluto frente a sus subordinados.