En 1999, el mundo temió el llamado Y2K o «error del milenio»: un posible colapso tecnológico provocado por una falla en los sistemas informáticos al pasar de «99» a «00», que podía alterar el funcionamiento de infraestructuras enteras. Para muchos fue un susto exagerado; para otros, una advertencia sobre la fragilidad del mundo digital. Sin embargo, el cambio de milenio llegó sin catástrofes tecnológicas. Eso creyó todo el mundo. La noche del 31 de diciembre de 2146, mientras Lyra trabaja en el Proyecto Sincronía, legado de su hermano Kael, su implante neuroconectivo comienza a detectar anomalías: registros extraños con fecha del 31 de diciembre de 1999. Lyra piensa que se trata de un error, vestigios de alguna red antigua reflejándose en la red neuronal, así que los ignora. Pero la mañana del 1 de enero de 2147 el mensaje se despliega por completo. Proviene de la Alianza para la Simulación Humana Avanzada (ASHA), una organización antigua de la que Lyra nunca ha oído hablar, y afirma que una simulación creada como protocolo de contingencia frente al Y2K nunca fue cerrada. Si el registro es auténtico, significa que hay conciencias atrapadas en un entorno que colapsa lentamente y alguien logró enviar una señal al futuro. En 2147, la humanidad cree dominar las simulaciones. Pero ignora que una de ellas jamás terminó. *** Historia creada para participar en el ONC 2026 Historia ganadora de la primera ronda.
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