Muchas veces, las personas creemos en el amor ciegamente, conocido popularmente como "amar" o "estar enamorado", pero realmente eso es suficiente para que algo perdure sin tener que dejar a la otra persona. Aitana Belaúnde y Theodore Nott son muy diferentes, y para colmo, difíciles. Pero se lograron enamorar, o eso creían ellos. Pero, eso no era real, o al menos eso parecía después de esa noche.
Se conocieron en un intercambio escolar, algunas alumnas de la escuela Castelobruxo, entre ellas Aitana Belaúnde, ahí es donde ella lo conoce, Theodore Nott. El típico chico popular, que se rodea de sus amigos y siempre va a todos lados con ellos, con personalidad seria, fría, cortante e incluso en algunas ocasiones, hostil. Pero él era pura oscuridad que Aitana logró disipar. Ella realmente creyó que él podría dejar todos sus problemas; las drogas, el alcohol, las mujeres; y superarse, pero confió mucho en él.
Esa noche, Theodore había salido de fiesta con sus amigos, todo normal. Hasta que Theodore perdió el control de el alcohol y las drogas y todo terminó muy mal. Él amaneció en una habitación que él no conocía, con alguien a su lado, que estúpidamente, creyó que era Aitana, pero esa cabellera, esa cabellera rubia, no se comparaba al castaño de Aitana. Y ahí si que se había jodido todo. Theodore recogió rápidamente sus cosas, se cambió en cuestión de segundos, pero todos conocían Hogwarts; y por más que Theodore rogó que el chisme no se corriera, ya era tarde.
Cuando Theodore encontró a Aitana ya era muy tarde, ella sostenía su teléfono con las manos temblorosas, mientras Claudia Brenner, la mejor amiga de Aitana, la sacudía para sacarla de su trance, pero justo en ese momento, Aitana alza la mirada y lo ve. Lo único que Theodore logró reconocer en los ojos de Aitana fue decepción y tristeza. Ella volvió a bajar su cabeza, guardó su teléfono y en silencio, caminó hasta su habitación mientras las lágrimas solo caían sin
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