Solo vos y yo - Tomás Mazza
Ella lo reconoce, pero él no tiene ni idea de quién es ella.
Y eso... la calma.
Lo que empieza como una coincidencia se transforma en una rutina: entrenan a la misma hora, se cruzan a propósito, se ignoran cuando sienten demasiado, y se hablan cuando ya no pueden evitarlo.