✧ 𝑭𝑷𝑬: - 𝑳𝒂 𝑩𝒆𝒔𝒕𝒊𝒂 𝒅𝒆 𝑳𝒂 𝑴𝒂𝒏𝒛𝒂𝒏𝒂 [Abbfen ∆inbbie]
A veces el destino no juega contigo. Te obliga a tragártelo hasta que te ahogas.
Abbie fue arrojado -no cayó- desde un acantilado cuyo fondo ni siquiera la mirada podía alcanzar. Zip, Edward y Oliver lo empujaron entre risas contenidas, llamándolo "solo un susto". El plan era ver al chico temblar al borde del abismo. El resultado fue definitivo: cayó.
Miles de metros de roca vertical, niebla asfixiante y un bosque que devora la luz y la esperanza. La Abyssal Crater no es un bosque cualquiera. Es una prisión natural. Quien cae no muere solo en la caída; nunca vuelve a subir. Las paredes son demasiado lisas y altas. Nadie regresa. Ellos lo sabían. Y aun así lo empujaron.
Abbie debería haber muerto.
El destino decidió que merecía sufrir más.
67 días -o tal vez meses- después, el chico que tartamudeaba en clase ya no existe. El bosque lo rehízo por la fuerza. Cicatrices cruzan su rostro. La chaqueta militar oculta heridas mal curadas. El rifle oxidado se volvió una extensión de su brazo. Sus ojos rojos ya no parpadean de miedo; calculan.
Lo único que queda del antiguo Abbie es el tallo de manzana con una hoja verde en la cabeza -un recuerdo irónico de que algo frágil aún respira.
Ahora enfrenta lo que la Abyssal Crater esconde:
La cazadora ∆iden, intrigada por cómo un humano aparentemente frágil logra vencerla una y otra vez.
Animales que no cazan por hambre, sino por violencia.
Lugares abandonados que susurran secretos, como si el abismo hubiera devorado fragmentos de otros mundos.
Y ella.
Fen.
Tres metros de pura presencia depredadora. Un ojo rojo que atraviesa la niebla. Cuando Fen aparece, incluso los monstruos guardan silencio.
En un enfrentamiento que debía terminar en muerte, Abbie ganó. Podría haberla matado. En su lugar, bajó el rifle.
Ahora la criatura que devora todo camina a su lado.
Ella elimina todo lo que amenaza a Abbie.
Él apunta el rifle hacia lo que ella no puede alcanzar.
Pero la Abyssal Crater no permi