Quince años después de la Rebelión del Trueno, Eryndor vive bajo el reinado de Garron Branovar, el hombre que derribó a la dinastía del dragón y prometió un reino nuevo. Pero lejos de los salones de la corte y de los cantos sobre la guerra, los Bajos de Ceniza de Altacendra siguen oliendo a hambre, deuda y podredumbre. Para los pobres, la paz solo cambió el nombre del rey.
En ese mundo nació -o más bien fue arrojado a él- Ryuhei, un niño abandonado dentro de un barril de basura detrás de La Marea Rota, un prostíbulo barato donde las vidas se compran, se rompen y se olvidan con facilidad. La dueña del lugar, Mara Sorn, lo recogió y lo crió bajo su techo, entre humo rancio, pasillos húmedos, prostitutas cansadas, marineros violentos y hombres que solo bajan la voz cuando tienen algo que esconder. Allí pasó sus primeros años, aprendiendo a callar, observar y sobrevivir.
Hasta los ocho años, La Marea Rota fue todo su mundo. Entre mujeres marcadas por el cansancio y la costumbre de fingir elegancia para seguir vivas, Ryuhei desarrolló una cortesía extraña para alguien nacido en el lodo: una forma de hablar respetuosa, una presencia serena y unos modales que desentonan con la miseria de su entorno. Pero bajo esa apariencia educada hay un muchacho criado entre la dureza, la humillación y las reglas no escritas de quienes viven abajo, donde cada favor cuesta algo y cada error deja cicatriz.
Cualquier similitud con Juego de Tronos es pura coincidencia... ¡claro que sí, obvio!Cualquier reclamo, queja o amenaza será ignorado al instante, archivado en "No me jodas" y olvidado entre carcajadas. No hay devoluciones, ni llantos, ni dramas. Si te molesta... aguántate. Gracias por nada.
All Rights Reserved