Capitán... oh, mi capitán...
dime, ¿cómo se supone que apague este fuego que no me consume... sino que me mantiene vivo y en agonía al mismo tiempo?
Es tu risa la que me persigue,
tu voz la que habita en mi silencio,
tu existencia... la que desordena todo lo que juré proteger.
Te deseo más allá de lo correcto,
más allá del deber...
más allá de esta vida.
Y lo peor no es amarte...
es sentir que ya te amé antes.
Que ya te perdí.
Y que, aun así...
mi alma sigue encontrando la tuya.
...
Hace mucho tiempo, antes de los mares, antes de los sueños de libertad...
Luffy no era Luffy.
Era Nika, el dios del sol.
Una deidad radiante, caótica, llena de vida... que iluminaba incluso aquello que no debía ser tocado.
Y aun así, se enamoró.
De su opuesto.
De su inevitable final.
Ashura, dios de la luna...
y, según los susurros olvidados, también del inframundo.
Oscuro. Silencioso. Eterno.
Y también... enamorado.
Pero el amor entre ellos no estaba destinado a existir.
Porque cuando el sol y la oscuridad se unen... el equilibrio del mundo se rompe.
Y Ashura lo sabía.
Por eso lo rechazó.
Por eso lo apartó.
Por eso eligió el deber... en lugar del amor.
Resultado:
El mundo se quebró...
y el dios del sol murió entre sus brazos.
Consecuencia:
Ashura fue condenado.
A olvidar... pero nunca del todo.
A vivir vida tras vida... con un vacío que no puede nombrar.
A buscar algo que no recuerda... pero que su alma reconoce.
Ahora, en otra era...
el sol ha vuelto a nacer.
Y esta vez...
también lo ha hecho su tragedia.
• One Piece y todos sus personajes pertenecen a Echiiro Oda.
Bảo Lưu Mọi Quyền