Liam Moore un chico que creció en un pueblo muy religioso y conservador, donde siempre era tachado como el chico raro, esa percepción lo hacía invisible a los ojos de la gente, al mismo tiempo enfrentaba constantes juicios y críticas por su comportamiento.
Un día en la escuela es interrumpido por Alex Harrison un chico extrovertido, a pesar de ser nuevo en el pueblo, rápidamente se convierte en el centro de atención, rodeado de un grupo de amigos populares, conocidos por su fama de playboys y cuando algo captaba su atención, hacia lo imposible por obtenerlo.
A medida que pasan tiempo juntos, la amistad entre Liam y Alex florece, pero también complica los sentimientos, pues Liam se da cuenta de que sus sentimientos por Alex van más allá de la amistad. Sin embargo, sabe que esos sentimientos jamás serán correspondidos, lo que lo lleva a una lucha interna entre el deseo y la aceptación, mientras Alex se vuelve posesivo con él.
Un horrible incidente cambia drásticamente su vida y se ve obligándo a escapar del pueblo, al convirtiéndose en víctima de abusos físicos y verbales. Doce años después, su pasado lo alcanza de nuevo y está vez no tendrá escaparía.
Kara y su madre solo se tienen la una a la otra. Crecieron en la mansión Stone, no como parte de la familia, sino sirviendo en ella. Kara sueña con un futuro mejor, pero vivir tan cerca de los lujos ajenos y tan lejos de pertenecer a ellos tiene un precio.
Desde niña, guarda en silencio un amor imposible por Mark, el primogénito de la casa. Entre humillaciones, secretos y pérdidas, su vida se divide en tres etapas: la adolescencia que la marca, la adultez que la quiebra y la madurez como madre soltera que la pone a prueba una vez más.
Tres épocas, un solo corazón... y una historia que demuestra que, a veces, amar también duele.