Herencia de luna y sangre
En lo profundo de las montañas boscosas del norte, donde la niebla se aferra a los árboles, se encontraba la manada Luna Creciente, uno de los territorios de hombres lobos más antiguos y respetados de todo el territorio. Los suyos no solo habían gobernado estas tierras durante generaciones, sino que eran conocidos por su fuerza, su honor... y por llevar la sangre directa de la primera Luna.
Derek Linden, el alfa, era temido y admirado en igual medida. Su compañera, Mila Jhonson, era la Luna de la manada, guía y madre de su pueblo. Juntos habían mantenido la paz durante más de dos décadas. Sus tres hijos eran el futuro de Crescent Moon: Frederick, el valiente heredero; Andra, orgullosa y reservada; y Theor, el menor, curioso y soñador.
Pero la paz es un suspiro breve en el mundo de los lobos.