Mi enemigo en cada vida... mi única constante en todas ellas.
Alguna vez se han preguntado ¿qué pasaría si, cuando Jim regresara al pasado, las cosas no ocurrieran como él había planeado?
Siempre creyó que el tiempo seguía un patrón que podía aprender y corregir. Pensó que, esta vez, todo había salido bien. Pero estaba equivocado. Como era lo planeado, el amuleto eligió a Toby... y cuando este murió, el tiempo volvió a romperse, arrastrando a Jim al mismo día, al mismo instante, a la misma tragedia. Una y otra vez. Sin embargo, algo no encajaba. Sin importar lo que hiciera, el amuleto siempre terminaba eligiéndolo a él. Como si fuera inevitable. Como si fuera su destino. Y lo peor no era morir. Era regresar. Porque con cada reinicio, su cuerpo no volvía intacto. El cansancio se acumulaba. pues con cada muerte una nueva cicatriz quedaba en el, en su alma. Sí, ganaba experiencia, se volvía más hábil, más rápido, más consciente... pero el precio era devastador. Estaba muriendo en vida.
Y no era el único.
Por alguna razón, Angor Rot también recordaba cada línea temporal. Para él, lo que era una maldición para Jim, se convirtió en una ventaja. Observaba su caída, su desgaste, siendo el único capaz de notar cómo el brillo en sus ojos desaparecía con cada repetición del cazatroles. No podía negarlo... había algo casi entretenido en verlo caer una y otra vez. Pero también había algo más. Si ambos recordaban, entonces existía una posibilidad de romper el ciclo. Aunque eso implicara lo impensable: una alianza. Jim comenzó a sospechar la verdad al notar que aquel trol no seguía los mismos patrones, como si también estuviera atrapado en el bucle.
Si era cierto... ya no estaban solos en esa condena. Pero trabajar juntos no sería fácil. Entre ellos solo existía odio, orgullo y desconfianza.
La verdadera pregunta es:
¿Podrán dejar de ser enemigos para sobrevivir?
¿O descubrirán que su vínculo... nunca fue solo rivalid
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