¿Quien creería que la bailarina más amada y famosa del mundo terminaría en unos juegos mortales por su mala vida? Loco, ¿No? Déjenme presentarles la triste historia de Jiwon.
Cuando Jiwon nació, su madre biológica la abandonó con su padre y madrastra, ninguno estaba muy contento con la idea de criarla, pues era producto de una infidelidad de su padre a su madrastra. Su hermano Minsu siempre fue el consentido de sus padres, pues él era un hijo biológico de ambos.
Desde que tenia 1 año, Jiwon desarrolló un gusto por la danza, a los 2 años, por petición de su hermano mayor, la metieron a la mejor academia de danza de corea. Su hermano, Minsu, sacrificó su infancia para que ella tuviera una "feliz", en lo que él pudiera hacer. Sus padres la maltrataban desde que tiene memoria, le pegan, gritan, ignoran y hacen de menos.
Cuando le pegaban a Jiwon, encerraban a Minsu en su cuarto para que no hiciera nada. A Minsu le daban ataques de pánico y se tapaba las orejas mientras se hacía ovillo en su cama. A Jiwon le hacían bullying desde los 12 años, por ser una "hija ilegitima".
Desde los 5 años, Jiwon era la mejor bailarina de su academia, a los 10 ya era la mejor de corea, y, a los 14 ya era la mejor del mundo.
Empezó a autolesionarse desde los 13, por bullying y trato de sus padres. Jamás dejo de hacerlo, pero a los 17 empezó a vapear para poder desestrezarse.
A los 19 compró un departamento y se fue a vivir a el, a los 20 entró a los juegos.
Pero en la arena, los aplausos no existen y el escenario está manchado de sangre. Jiwon ya no baila para el mundo, ahora baila para no morir.
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