Luffy siente el aire escaparse de sus pulmones, lento, como si cada respiración fuera a ser la última. Ocurre cada vez que vuelve a cruzarse con esos ojos dorados: fríos, indiferentes.
Así de fácil es olvidar aquella noche en que ambos sintieron la soledad disolverse en un mar de piel y jadeos. ¿Amor? Luffy ríe, pero el sabor es amargo, y la bilis le sube hasta la garganta.
¿Cómo se atreve a tratarlo así, como si nada hubiera pasado?
Pero no.
Law no está jugando con él. La rabia no debe nublarle la vista. Ambos saben que aquello solo fue un momento gestado en circunstancias perfectas. Perfectamente confusas. No tiene derecho a enfadarse con alguien que jamás le prometió un futuro, ni siquiera una palabra que lo anclara al día siguiente. Law es solo un amigo, un aliado, un camarada que tal vez solo vio en él el engranaje perfecto para construir su propio camino.
Esa es la ley del mar. Nadie le debe nada a nadie.
Entonces, ¿por qué arde por dentro?
Vuelve a mirarlo. Ese hombre que, en más de una ocasión, le robó el aliento. Y cuando sus miradas se encuentran, no siente más que el abismo que se abre entre los dos. La distancia crece, y Luffy ya no sabe si alguna vez existió algo que valiera la pena recordar.
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Los personajes no me perteneces, pertenecen a nuestro señor Oda. Contenido mas +18 emocionalmente hablando lol
La imagen no me pertenece, pertenece a la talentosa artista que lo hizo. Gracias.
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