Regla nĆŗmero uno: No aceptar un plan estĆŗpido para fingir que somos algo que nunca seremos. Una relación falsa no sonaba tan mal cuando el objetivo era recuperar a quien de verdad querĆa. Pero las mentiras tienen una forma retorcida de quemarte las manos cuando dejas de controlarlas. Nuestro ''nosotros'' terminó tan rĆ”pido como empezó, pero el silencio que dejó hace demasiado ruido. Antes, Ć©l no ocupaba ni el fondo de mi mente, no era mĆ”s que estĆ”tica. Ahora, es el Ćŗnico pensamiento que mi cabeza no sabe cómo expulsar. ĀæCómo te deshaces de alguien que estĆ” en todas partes, incluso cuando cierras los ojos?
More details