Después de haber fallecido un año después de la partida su esposa Maki, Yuta abre los ojos en un mundo nuevo, observa que las Técnicas Malditas no solo son más comunes, sino que ahora son llamadas Quirks.
Su conciencia permanece, aún cuando su cuerpo, antes viejo por el tiempo, ahora es joven, más específico, apenas un recién nacido. Sus ahora padres tienen un grave accidente, dejandolo huérfano a la edad que su cuerpo dice no más de 3 años.
Sin saber si para su buena o mala suerte, alguien de su pasado también está junto a él, la gran cantidad de años que llevaba sin siquiera recordar la antigua voz de su profesor, Satoru Gojō.
No tiene tiempo de siquiera pensar cuáles son los sentimientos que tiene ante la explicación que su profesor le da. Su entrenamiento junto a él no se hace esperar, sin parecer que a Gojō le importe la edad que Yuta ahora aparenta.
Yuta siente cierta libertad en cuanto a su poder, en específico en Rika, la sensación que creía había desaparecido cuando ella había podido ir al más allá, ha vuelto. Siente nuevamente la inmensa cantidad de poder que su amor de infancia tuvo al ser maldecida por él.
No sabe el por qué Rika conserva las armas que Yuta tenía almacenadas en la "Otra Rika", al igual que las Técnicas Malditas que con los años había reunido, como un homenaje y recuerdo a sus antiguos amigos y enemigos.
Una catástrofe devasta la Ciudad donde él y su profesor se mantienen, "algo" arrasa sin piedad de inocentes, otros son salvados por quienes se hacen llamar Héroes. Tan grave que Yuta vuelve a perder a su mentor, quien por lo último vivido, había sido como un segundo padre para él.
Sin más remedio Yuta se enfrenta a ese "algo" debilitado por nuevamente él más fuerte. Dándolo todo, para al menos no dejar que la muerte de su Mentor sea en vano.
Yuta toma la decisión de no solo actuar como el Hechicero que Gojō le enseño. Elige ser un Héroe.
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