La unión de la Velocidad y la visión (Hermesias)
Hermes, el Mensajero, encarna la Velocidad pura, el dios de los caminos, el movimiento y el engaño. Tiresias, el Vidente, es la Visión inmutable, el profeta ciego condenado a la quietud, cuya mente es una prisión de verdad.
Su historia comienza con un juego: un robo de ganado en la Tierra que obliga al Vidente a usar los ojos del Velocista. Años después, se reencuentran en el Inframundo, donde Hermes debe guiar el alma de Tiresias, pero se encuentra anclado a la verdad de un hombre que ve su destino.
A través de los mitos de la Odisea, de la doble vida y de la profecía, la Velocidad choca con la Visión. Hermes aprende a detenerse, y Tiresias aprende a temer el ruido de la vida.
Cuando un héroe mortal, Odiseo, irrumpe en su viaje, la frágil unión se rompe. Hermes debe cumplir su deber en el mundo de los vivos, pero la verdad que Tiresias le mostró lo obliga a volver.
Esta es la épica del dios que no podía detenerse y el profeta que no podía mirar hacia otro lado. Un relato de amor, destino y la búsqueda del equilibrio, donde la única forma de ser libres es aceptando la fatalidad de estar unidos por el destino.