Qué pasa cuando, en vez de elegir cuidarnos o irnos... nos quedamos?
¿Qué consecuencias tiene amar tan profundo...
y no ser correspondidos de la misma manera?
Alma nunca supo amar a medias.
Ella amaba con todo... incluso cuando eso significaba romperse en silencio.
Lo dio todo.
Su tiempo, su paz, su cuerpo... su alma.
Y aun así... nunca fue suficiente.
Daniel llegó a su vida como algo inesperado,
con una forma de mirar que prometía más de lo que sabía dar.
Un hombre marcado por heridas que nunca sanó,
incapaz de amar correctamente... pero tampoco de dejarla ir.
Y Alma...
Alma decidió quedarse.
Se quedó cuando comenzaron los silencios.
Se quedó cuando el amor empezó a sentirse frío.
Se quedó incluso cuando él la traicionó.
Porque cuando amas así... no te vas fácil.
Pero nadie te advierte lo que pasa
cuando amar a alguien empieza a destruirte.
Cuando te pierdes intentando salvar a otro.
Cuando justificas lo injustificable.
Cuando te conformas con migajas
porque recuerdas lo bonito que fue al inicio.
Y mucho menos te dicen...
lo que pasa cuando eres tú quien termina fallando también,
cansada de tanto dolor.
Esta no es una historia de amor perfecta.
Es la historia de cómo puedes perderte a ti misma
intentando sostener a alguien que nunca supo sostenerte.
Y de cómo, a veces...
el mayor acto de amor no es quedarse.
Es aprender a soltarte...
incluso cuando todavía amas.
All Rights Reserved