Hay historias que no empiezan con un beso, sino con una banca al sol y una tutoría que se alarga más de la cuenta.
Lo que empieza como admiración se transforma, poco a poco, en algo más difícil de nombrar: pequeños detalles, conversaciones que se estiran sin prisa y la necesidad constante de quedarse un rato más.
Entre pasillos vacíos, recreos tibios y veranos que parecen eternos, el aprender que algunos sentimientos crecen en silencio, casi sin darse cuenta, hasta ocuparlo todo.
Una historia sobre los amores que no se dicen en voz alta, los momentos que no vuelven y esas personas que, incluso después de irse, se quedan a vivir dentro de nosotros.
playlist de esta historia ;
https://open.spotify.com/playlist/5EehweTeLFgNTCAOxCgTto?si=01e73be3b5414105
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