Me llamo Kimberly Loaiza y hace años que no sé quién soy cuando nadie me mira. Para el mundo soy la mitad de la pareja perfecta, la madre de los hijos de Juan de Dios Pantoja, la chica que lo logró junto al hombre que amaba. Pero el mundo no ve lo que pasa cuando se apagan las cámaras. No ve las noches en las que finjo dormir para no tener que hablar con él. No ve los mensajes que me llegan de otras mujeres y que ya ni siquiera me duelen. No ve que el amor que un día fue todo para mí se fue apagando tan lentamente que un día desperté y ya no quedaba nada. Ya no lo quiero. Y lo peor no es eso. Lo peor es que él lo sabe y no le importa, porque mientras yo me quede callada y sonría para las fotos, su imperio sigue en pie. Me quedé por mis hijos. Por Kima y por Juanito, que son lo único que me mantiene viva. Me quedé por miedo a que él cumpla su amenaza de quitármelos si intento irme. Me quedé por mi mamá, que está en un hospital luchando por su vida y que no necesita ver a su hija convertirse en la villana de las redes. Me quedé porque después de tantos años de ser "nosotros", tengo pánico de enfrentarme a mí sola.
Thêm Chi Tiết