Jax no sabía amar de otra forma que no fuera a través de la crueldad. Para él, empujar o burlarse de su amada hasta que ella sollozara, era la única manera de confirmar que ella seguía allí, que no se había vuelto una "Abstracción".
-Mírate, linda -le dijo Jax una noche, acorralándola contra una de las paredes de lona que se sentían como concreto-. Pareces un cadáver que olvidó cómo morir. -Sonrío una vez mas y continuo molestandola un poco más -¿Por qué no te rindes de una vez?
Jax la tomó del cuello de su traje opaco y la sacudió con una violencia que rozaba la desesperación.
Ella no peleó. Simplemente lo miró con esos ojos cansados, y su cola de diablo se apretó un poco más alrededor de su cintura.
-Porque si me rindo -susurró ella con voz rota-, no habrá nadie que soporte tus bromas crueles, Jax. Odiaria saber que te quedaste solo.
Jax la soltó bruscamente, sus garras dejaron marcas temporales en la piel pálida de la chica. La violencia era su único lenguaje, pero cada golpe, cada empujón, era en realidad un grito ahogado: "No te vayas, no me dejes aquí".
•Ningun personaje de TADC me pertenece solo mi oc.
•Espero puedan disfrutar de la historia, muchas gracias por su atención y apoyo si es que les gusta.
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