Que la lealtad esté por encima de todo. Eso era lo que enseñaban desde pequeños en la mafia, aunque en un mundo tan retorcido sostenerla no siempre fuera sencillo.
Jeon Jungkook, al menos, tuvo una ventaja: le asignaron un socio desde niño, alguien en quien podía confiar plenamente, alguien que lo conocía tanto como a sí mismo.
El problema vendría después, cuando esa confianza empezara a confundirse con algo más.
Cuando se mezclara con el amor... y ya no hubiera vuelta atrás.
-Obra completamente mía.
-Kook top/Tae bottom
All Rights Reserved