Hubo un tiempo en el que me escribía desde la herida,
intentando entender el dolor mientras sangraba.
Ahora...
Ahora me nombro desde un lugar distinto.
No porque mi historia haya sido borrada,
sino porque fue tomada por manos más grandes que las mías
y transformada con una paciencia que no conocía.
Este libro no nace del quiebre,
sino del proceso silencioso de ser restaurada.
De aprender a soltar lo que no me pertenecía,
de reconocerme en medio del caos
y de volver, poco a poco, a un lugar que siempre estuvo esperándome.
Aquí no hay una mujer perfecta,
pero sí una mujer que ha comenzado a sanar.
Que ha entendido que el amor no se persigue,
y que la paz no se improvisa.
Estas páginas no cuentan cómo me rompí,
sino cómo Dios empezó a reconstruirme...
con ternura, con verdad,
y con una forma de amor que yo jamás hubiera imaginado.
All Rights Reserved