Desde la llegada de Boris, algo en el aire cambió. Mike y Will no solo estaban tensos... lo estaban de maneras completamente distintas, como si cada uno librara su propia batalla en silencio. Y ahí, justo en medio de esa cuerda estirada hasta casi romperse, Boris no pudo evitar sentir esa chispa peligrosa de curiosidad.
Porque cuando la tensión es tan evidente... lo verdaderamente tentador no es evitarla.
Es empujarla. Hasta el límite.
All Rights Reserved