Plan A: Negarlo todo
Abril Figueroa -o Abby, como todos prefieren llamarla cuando quieren ignorar que odia ese apodo- tiene 16 años, una estatura ridículamente baja (1.53 para ser exactos) y una lista mental de cosas que jamás debería confesar... empezando por Thiago Astorga.
Thiago mide 1.95. No es lo único grande que tiene (rumores cortesía de los vestidores del equipo). Es popular, arrogante y tan bueno jugando con su sonrisa como con la pelota. Y aunque Abby jura que ni lo mira, ni lo piensa y mucho menos lo fantasea, la verdad es que su cabeza es un archivo completo de teorías, escenarios y posibles pecados que, si alguien leyera, la harían mudarse de país.
Pero tranquila: nadie lo sabe. Thiago no tiene idea de que ella existe, o eso cree Abby. Y aunque la diferencia de altura es absurda, la diferencia de mundos es peor. Él vive rodeado de risas, exnovias de piernas largas y un ego que debería pagar impuestos. Ella sobrevive a punta de sarcasmo y listas secretas tituladas Plan A: Negarlo Todo.
El problema es que Thiago tiene una debilidad: su sonrisa torcida, sus comentarios ambiguos y una tendencia inexplicable a lanzar frases que se pueden malinterpretar de la forma más sucia posible. ¿Él lo hace a propósito? ¿Ella lo exagera? Da igual. Abby va a negarlo todo.
Spoiler: ella jura que va a negarlo todo... hasta que ya no pueda.