Gamma Jack siempre supo jugar el juego. Conocía las reglas, sabía qué decir, cómo mirar, cuándo tocar. Las mujeres caían, una tras otra, de una manera tan fácil y tan rápida que no le hacia perder el tiempo. Pero cuando todo es tan fácil, el encanto se desvanece. La cacería pierde sentido si la presa no corre. Y entonces apareció ella. Ella no cayó. No se rindió. Al contrario, se negó completamente. Se convirtió en un acertijo con un perfume embriagante. Lo obligó a escabullirse entre sombras, a vigilarla desde lejos, a estudiarla en silencio. Lo hizo desearla con una intensidad casi insoportable, un deseo que no lo dejaba en paz sin importar que intentara. Por ella... empezó a cruzar límites que jamás pensó tocar. ㅤㅤㅤㅤㅤ@OrionFxckU made it!!%
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