Sos el gran subestimado

Sos el gran subestimado

  • WpView
    Reads 46
  • WpVote
    Votes 4
  • WpPart
    Parts 4
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Mon, Jun 22, 2026
Celeste atraviesa una guerra tratando de romper la armadura de Gastón, él lucha para que su capa protectora y su vida, siga intacta.
All Rights Reserved
#153
gastonsardelli
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Lo inesperado del corazón.- Armando "Hormiga" González.
  • 𝐏𝐑𝐎𝐌𝐄𝐒𝐀 𝒇𝒕. Gilberto Mora.
  • ¿Un Hermanastro? [Terminada]
  • AUNQUE AHORA ESTÉS CON EL - Alan Mozo
  • 𝗗𝗘 𝗖𝗘𝗥𝗢   /   armando gonzález
  • 𝑒𝑟𝑒𝑠 𝑒𝑙 𝑢𝑛𝑖𝑐𝑜 |𝙰𝚕𝚊𝚗 𝚅𝚊𝚛𝚎𝚕𝚊
  • EL PASADO SIEMPRE TE PERSEGUIRÁ. enemies to lovers
  • Todo por tu amor (3°temp. MGERS) {Terminada}
  • Heridas del pasado// Gianluca Prestianni
  • Azucenas En Verano | Omegaverse

A veces creemos tener la vida planeada. Armando tiene claro su camino: entrenar, jugar, mejorar, concentrarse. Su mundo gira alrededor del fútbol, de los estadios llenos y de la presión de ser el goleador de Club Deportivo Guadalajara. Es reservado, tímido y prefiere mantenerse lejos de todo lo que no tenga que ver con su carrera. Camila Hernández, en cambio, vive una realidad completamente distinta. Tiene veinte años, estudia Diseño y trabaja en una pequeña cafetería para ayudar en casa y pagar sus estudios. Entre clases, turnos largos, dulces que vende en la universidad y postres que prepara por encargo, su vida es un constante ir y venir... pero siempre con una sonrisa en el rostro. Camila es luz, es risa, es espontaneidad. Le gusta salir, conocer gente nueva y disfrutar cada pequeño momento que la vida le regala. Y hay algo más: Camila no sabe absolutamente nada de fútbol. Ni de ligas. Ni de equipos. Ni de jugadores famosos. Por eso, cuando un día cualquiera un chico tímido entra a la cafetería donde trabaja, ella lo atiende como a cualquier otro cliente. Sin nervios. Sin emoción. Sin reconocerlo. Para Armando, acostumbrado a las miradas, los susurros y las fotos, eso resulta... extraño. Pero también se siente bien. Lo que comienza como un café más en un día cualquiera, pronto se convertirá en una serie de encuentros, conversaciones inesperadas y sonrisas que aparecen sin avisar. Porque a veces el corazón no pregunta. No planea. No avisa. Simplemente encuentra a la persona correcta... en el momento más inesperado.

More details
WpActionLinkContent Guidelines