Compartir la misma cara, el cumpleaños y hasta la ropa en pocas ocasiones, era algo normal. Lo que no estaba en los planes era compartir el mismo flechazo.
-¡Yo la vi primero! -gritó Lauri a su hermano de manera agresiva.
-¡Pero yo la conocí primero! -le gritó Leo de vuelta.
Tener un gemelo se supone que es tener un aliado de por vida, pero para Leonard y Laurianny, es tener al enemigo durmiendo en la habitación de al lado.
Yo solo quería que mi ascenso a la sede central fuera el inicio de mi carrera soñada, pero terminé siendo el trofeo en una competencia de ADN. Por un lado, Leonard es todo lo que describiría como un príncipe azul: caballeroso, dulce y con esa calma que me hace suspirar. Por otro lado, Laurianny es completamente lo opuesto a él.
Dicen que los gemelos tienen una conexión especial, pero nadie me advirtió que esa conexión incluía volverme loca a mí. ¿Es posible querer a dos personas que tienen la misma cara pero que intentan conquistarme de formas tan desesperadamente distintas?
No sé qué están jugando, pero en este tablero de dos caras idénticas, la única que parece estar perdiendo el juicio soy yo.
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